Tenemos una tarde soleada y nos disponemos a aprovecharla, salimos con dirección a Vigo para continuar a Toralla donde paramos y visitamos las ruinas de lo que fue una villa romana,
disfrutamos de las vistas de la playa de Samil y del puerto y playa de Canido.
Seguimos camino a cabo estay en donde disfrutamos del espectáculo que suponen las Islas Cies, los acantilados y el pequeño faro,
continuamos a lo que era el motivo principal de nuestra escapada Monteferro,
empezamos el recorrido por el monumento a la marina para continuar por la antigua base de
artillería de costa,
recorremos el lugar los cañones como fantasmas de otro tiempo y los barracones abandonados, en el entorno nos encontramos una zona con mesas y bancos de piedra a la sombra de pinos y eucaliptos limpio y cuidado una buena obra de la “comunidade de montes de Monferro”,
bajamos al pequeño faro y los acantilados que mas parecen de “a costa da morte”, el paseo se hace agradable pero tenemos que seguir y tomamos dirección a Panxón en donde paramos para visitar el Templo Votivo do Mar según proyecto de Antonio Palacios,
edificio noble e impresionante y en el entorno las ruinas de una antigua iglesia visigótica de la queda una arcada completa, la tarde se acaba así que tomamos camino a casa después de disfrutar de un hermoso paseo.